Pacífico: el drama de supervivencia que puso a Juan Pablo Raba a sufrir en el mar

Imagínese estar en medio del océano, sin comunicación y sabiendo que no hay helicóptero que lo rescate porque ya pasó el punto de no retorno. Esa es la pesadilla que recrea 'Pacífico', la producción nacional escrita y dirigida por Riccardo Gabrielli R. que se estrenó en las salas de cine el 8 de octubre. La película no es solo ficción; se basa en un suceso real ocurrido en el Pacífico colombiano en 2016, donde la distancia se convierte en el peor enemigo.
Juan Pablo Raba, quien interpreta a Pablo, tuvo que enfrentarse a sus peores miedos para este papel. El actor confesó que no le gustaba bucear ni subir a un barco, al punto de recordar que en las embarcaciones devolvió hasta el primer tetero que le dieron. A pesar de que el proyecto era básicamente todo lo que él no quería hacer, aceptó la invitación de Gabrielli y terminó pasando 12 días de rodaje en los escenarios reales del Pacífico.
El reto de filmar en el límite
La experiencia de Raba no fue precisamente un paseo turístico. El actor tuvo que lidiar con jornadas largas de navegación, la presencia de tiburones y medusas, y la angustia de estar en un lugar donde cualquier emergencia es sumamente difícil de resolver. Uno de los conceptos que más le marcó fue el del “punto de no retorno”, ese límite donde la autonomía y la gasolina de un helicóptero ya no alcanzan para llegar hasta Malpelo y evacuar a alguien. Según Raba, fue inolvidable el momento en que le advirtieron que, una vez cruzado ese punto, no podía enfermarse porque no había forma de sacarlo de allí.
Carolina Guerra también tuvo que salir de su zona de confort. Aunque ya había buceado, la actriz se enteró del lugar del rodaje cuando Gabrielli apenas le contaba el proyecto. Guerra tuvo que prepararse para un rodaje que implicó permanecer varios días en el océano y compartir el escenario con tiburones, y la historia ocurrió precisamente en Malpelo, donde se rodó la película.
Un milagro basado en hechos reales
La trama se centra en un grupo de buzos que, durante una inmersión en Malpelo, son separados de su embarcación por una corriente. Lo que sigue es una lucha desesperada por la supervivencia, quedando a la deriva por más de tres días a cientos de kilómetros de tierra firme. El guion de la película tomó como base la experiencia de Hernán Darío Rodríguez, uno de los sobrevivientes del hecho real ocurrido en 2016.
En aquel entonces, cinco buzos desaparecieron tras una inmersión en la zona. La emergencia provocó una operación de búsqueda en un área muy alejada de la costa. El desenlace fue un verdadero milagro: uno de los desaparecidos, quien era extranjero, logró regresar nadando hasta 'La Piedra' (como llaman a Malpelo), mientras que otros dos fueron rescatados con vida después de pasar más de 48 horas perdidos en el mar.
El mapa de la supervivencia
Para que el espectador entienda la magnitud del drama, el escenario es fundamental. El Santuario de Fauna y Flora Malpelo se encuentra a unos 490 kilómetros de Buenaventura, lo que implica cerca de 36 horas de navegación. Sus aguas profundas y la riqueza marina atraen a los buzos, pero esa misma distancia es la que hace que cualquier incidente sea una carrera contra el tiempo.
Además de Malpelo, la producción utilizó otros escenarios para darle realismo a la historia, filmando en la isla Gorgona, la Escuela de Aviación Naval, la Base Naval ARC Málaga y en Barranquilla. El elenco, además de Raba y Guerra, cuenta con figuras como Marlon Moreno, Tata Ariza y Sebastián Eslava.
Para Juan Pablo Raba, el reto terminó siendo una experiencia imborrable que solo pudo superar gracias al apoyo de sus colegas, asegurando que la única forma de hacer un proyecto así es estando con muy buenos amigos. ¿Ustedes se atreverían a irse a Malpelo sabiendo que no hay helicóptero que los salve?
