Cine vallenato se robó el show en el Festival Villa del Cine 2026

La última historia se llevó el premio al Mejor Cortometraje con Celular en la edición número 12 del Festival Villa del Cine 2026. El evento se llevó a cabo entre el 14 y el 17 de octubre en Villa de Leyva, Boyacá, y esta producción dirigida por Eberto Manotas y Mauro Andrade terminó siendo una de las protagonistas de la jornada.
La obra dura siete minutos y nos mete en una historia que mezcla drama con ciencia ficción. El centro de todo es Pipe, un escritor ya mayor, interpretado por William Morón. Lo más bacano es que este corto no llegó ahí por suerte; ya venía pisando fuerte después de participar en el festival SmartFilms 2025, lo que demuestra que estos realizadores vallenatos saben cómo aprovechar la tecnología accesible para hacer cine que impacte.
Más que un corto: el despliegue de Valledupar
Pero el éxito de los vallenatos no se quedó solo en los cortos de celular. John Bolívar Acosta también puso el nombre de su ciudad en alto con el largometraje ‘Arenas’. Esta película tuvo el honor de inaugurar la competencia de Ópera Prima Nacional el 14 de octubre.
‘Arenas’ no es cualquier película, es un viaje por la vida y la obra del escultor Rodrigo Arenas Betancourt. Para los que no conocen, este señor es una pieza clave de la memoria y el paisaje urbano de Valledupar, porque él fue quien creó ‘La Revolución en Marcha’, ese conjunto escultórico que todos ven en la plaza Alfonso López. Así que la película es básicamente una aproximación sensible a los símbolos de la ciudad. Aunque hasta el cierre de la información Bolívar Acosta no se llevó un galardón, el hecho de que abriera la competencia ya dice mucho de su relevancia.
Un festival para todas las pantallas
El Festival Villa del Cine se movió este año bajo el lema “Caminos del Tiempo” y se armó un parche bravo con 68 obras repartidas en 14 categorías competitivas. Lo mejor es que no se quedaron solo en lo tradicional, sino que abrieron espacio para creadores que experimentan con realidades virtuales, trabajos escolares y, claro, producciones hechas enteramente con celulares.
Además de las competencias, el festival se encargó de mantener viva la memoria del cine colombiano. Tuvieron exhibiciones de obras restauradas y momentos clave como la ceremonia TAMSA y una proyección especial de la película ‘Un poeta’ de Simón Mesa Soto. Para darle contexto a la competencia de Ópera Prima Nacional donde estuvo ‘Arenas’, también participaron otras primeras películas nacionales como ‘Volar’ de Jeiver Pinto Vargas y ‘Enemigo en el espejo’ de Julián Camilo Sánchez.
El motor detrás del talento
Todo este camino que recorrió el audiovisual vallenato, desde el corto de siete minutos hasta los largometrajes, tiene un respaldo importante: la Fundación Manotas Talento. Esta organización lleva más de diez años impulsando procesos de formación para jóvenes, mujeres y actores de la región.
Al final, que un corto gane un premio o que una película inaugure un festival no es coincidencia. Es la prueba de que los proyectos del Cesar se están consolidando con fuerza, no solo en eventos nacionales, sino construyendo un capital cultural local muy potente.
¿Será que el cine hecho con celular es la nueva tendencia para romperla en los festivales?
