Aitana conquistó Bogotá con fiebre y dolor de estómago en el arranque de su gira

Aitana no se dejó ganar por el malestar físico. El viernes 16 de octubre, la cantante española regresó al Movistar Arena de Bogotá para dar inicio a su 'Cuarto Azul World Tour' en Latinoamérica, enfrentando la noche con fiebre y dolor de estómago. A pesar de los síntomas, la artista decidió seguir adelante con la presentación para cumplir con las expectativas de sus seguidores, logrando una conexión muy íntima con el público que llenó el recinto con ropa en tonos blancos y azulados.
Para darle contexto, esta visita ocurre tres años después de que la cantante estuviera en el mismo lugar con su gira 'Alpha Tour'. Ahora vuelve con una propuesta visual renovada que ya había sido presentada en unos veinticinco conciertos en España, aterrizando en Colombia como la primera parada de la zona sur del mapa.
Una casa azul en el escenario
El espectáculo, que arrancó a las 9:33 de la noche y terminó sobre las 11 p. m., tuvo como protagonista una estructura blanca de dos pisos que representaba una casa. Esta escenografía fue el eje visual de la noche, con puertas y habitaciones que se integraban a la puesta en escena. Antes de que Aitana apareciera, el Movistar Arena quedó a oscuras mientras sonaban fragmentos de canciones de 'Cuarto azul', su cuarto álbum de estudio lanzado el 30 de mayo de 2025.
La entrada de la artista fue todo un evento: doce bailarines salieron de una de las puertas de la casa, recorriendo escaleras y habitaciones antes de que la silueta de Aitana se revelara en el dormitorio principal. El show empezó con ella cayendo sobre una cama, mientras los bailarines ejecutaban una coreografía que terminaba en poses similares a una pintura, todo bajo una iluminación azul que marcó el ritmo de la primera parte del concierto.
Entre fallas técnicas y baladas
El repertorio abrió con '6 de febrero', el tercer sencillo de su nuevo álbum. Aunque la canción habla de rupturas y reconstrucción, el inicio tuvo un pequeño drama: durante los primeros segundos, el sonido falló y no se escuchaba la voz de Aitana, solo los coros de los fans. Por suerte, el problema se solucionó rápido y la noche siguió su curso sin más contratiempos técnicos.
Luego llegó 'Segundo intento', un tema que interpreta junto al puertorriqueño Jay Wheeler. Para esta canción sobre el dolor de las despedidas, el fondo de la casa cambió de azul a tonos rosados para evocar un amanecer, mientras el público cantaba al unísono. La energía se mantuvo alta con temas como 'No te has ido y yo ya te extraño' del álbum '11 razones', y más tarde con 'Trankis' y 'Cuarto azul', donde las luces de los celulares transformaron el estadio en un cielo estrellado.
El 'jet lag' y el amor por las arepas
En los momentos de charla con el público, Aitana se sinceró sobre el cansancio. Contó que llevaba tres semanas sin presentarse en vivo y que el cambio de horario le estaba pegando duro. Según ella, la diferencia de siete horas la hacía sentir como si estuviera dando el concierto a las seis de la mañana.
También se tomó el tiempo de hablar sobre su experiencia en la ciudad. Mencionó que visitó Monserrate y bromeó diciendo que sintió que se quedaría sin pulmones ipso facto al subir, aunque calificó la experiencia de increíble. La comida colombiana fue otro punto fuerte de su conversación; elogió las arepas y las sopas, y hasta pidió recomendaciones al público sobre el ajiaco, asegurando que tenía muchas ganas de probarlo.
Con el avance del repertorio, el fondo escénico pasó a un rojo parecido a un atardecer. El ambiente se puso más electrónico con 'Los Ángeles', un sencillo dance-pop de marzo de 2023, y siguió con 'Mi amor', su colaboración con Rels B de la etapa 'Alpha'. La energía se mantuvo con 'AQYNE', antes de que Aitana bailara durante varios segundos al ritmo de 'Toxic'.
Lo más tierno fue verla bajar del escenario para saludar a la gente de las primeras filas, donde recibió regalos como un muñeco, una pintura y un sombrero vueltiao. ¿Quién no se siente así de fan cuando la estrella baja del escenario?
