¡'Suegris' aprueba! La mamá de Xiomy Kanashiro se derrite por Jefferson Farfán y suelta bombazos de posible boda

¡Atención, gente! Parece que el amor entre Xiomy Kanashiro y Jefferson Farfán está más sólido que nunca, y quien lo confirma con bombos y platillos es doña Elsye, la mamá de la bailarina. ¡Y ojo que la señora hasta se lanzó a fantasear con una boda!
Doña Elsye, sincera como ella sola, confesó que al principio se sorprendió cuando su hija le contó que quería iniciar una relación con el exfutbolista. Pero toda esa primera impresión se disipó rapidísimo, porque Jefferson, ni corto ni perezoso, decidió ir personalmente a la casa de su futura suegra para conversar y presentarse como se debe. Un gesto que, vamos a ser honestos, ya no se ve mucho por ahí. "Él vino a hablar conmigo y me gustó la formalidad. Me gustó mucho que viniera a la casa, que conversáramos", contó doña Elsye, evidenciando que el exjugador sabe cómo jugar sus cartas fuera de la cancha. ¡Eso es ganarse puntos de verdad!
Con el paso del tiempo, la relación entre la mamá de Xiomy y el exfutbolista se volvió súper cercana. Es más, doña Elsye hasta reveló el apodo cariñoso que le puso la "Foquita": ¡"suegris"! Y no solo eso, la señora aseguró que los dos se consienten bastante, y lo dijo entre risas: "Sí, lo engrío, pero él me engríe mucho más, aunque no lo creas".
Y como no hay amor de Chollywood que no termine en rumores de boda, en la misma entrevista con 'América Hoy' se puso sobre la mesa la posibilidad de que Xiomy y Jefferson lleguen al altar. Cuto Guadalupe fue quien echó leña al fuego al bromear con la idea de una boda espectacular en el estadio de Matute. Fue el exfutbolista quien imaginó a su sobrino con un elegante traje y a la bailarina con un vestido europeo. ¡Un bodorrio de ensueño, sin duda!
Xiomy, al ser consultada sobre estos planes tan avanzados (y tan públicos), se mostró sorprendida y, claro, se lo tomó con su buen humor. Dijo que se acababa de enterar y que "estamos yendo pasito a pasito", respondió, sin confirmar ningún plan inminente, pero dejando clarísimo que su relación sigue avanzando con pie firme. Así que, aunque la pareja se lo tome con calma, la "suegris" ya imagina cómo sería la boda. ¿Será que la invitación a Matute llega antes de lo que pensamos?
