¡Literal! Loreto Peralta revela cómo Paco Amoroso cayó a sus pies… y a su corazón

Loreto Peralta ya no es la niña que nos robó el corazón en No se aceptan devoluciones. A sus 22 años, la actriz está en uno de los momentos más movidos de su vida: se independizó, se mudó sola a Los Ángeles por primera vez y, por si fuera poco, tiene un romance que lleva meses dando de qué hablar. Su pareja es Paco Amoroso, músico argentino con una carrera que ha ido ganando terreno en México y más allá. Y aunque durante mucho tiempo ambos mantuvieron los detalles de su relación bien guardados, Loreto decidió romper el silencio para contar cómo empezó todo. Agárrense, porque la historia es de película.
Todo ocurrió hace aproximadamente dos años, en Monterrey. Loreto estaba entre el público disfrutando de un concierto de Paco, sin más planes que pasar una buena noche escuchando música. Lo que no esperaba era que el artista, en plena actuación, diera un paso en falso sobre el escenario, perdiera el equilibrio y terminara cayendo literalmente frente a ella. Justo a sus pies. Si eso no es el inicio de una comedia romántica, no sabemos qué lo sea. Dicen que el amor te tumba, pero a Paco le tocó demostrarlo en el sentido más físico y más honesto de la palabra.
Amor a primera caída (y no solo eso)
Claro que una caída, por épica que sea, no construye una relación sola. Loreto ha sido clara en ese punto: su interés por Paco va mucho más allá de aquella peculiar primera impresión. La actriz ha confesado que desde hace tiempo es una apasionada de la música y que admira profundamente el talento y la dedicación de su pareja. Para ella, uno de los aspectos más especiales del vínculo que han construido es precisamente poder compartir la vida con alguien cuya carrera le inspira de verdad. No es un flechazo accidental que se sostuvo solo por la anécdota; es algo que se fue construyendo sobre admiración genuina, y eso, seamos honestos, no se consigue todos los días.
Parte de ese proceso ha implicado conocer de cerca lo que realmente significa la vida de un músico en actividad. Loreto ha tenido la oportunidad de acompañar a Paco en algunos de sus conciertos y ver con sus propios ojos lo que hay detrás del escenario: las largas jornadas de trabajo, los viajes constantes, los meses que se pasan entre hoteles, estudios y camerinos. Esa perspectiva, dice, le ha permitido valorar todavía más la disciplina que Paco le mete a su chamba y la pasión que pone en cada presentación. Al final, el amor no es solo el brillo de las luces ni el aplauso del público, sino también el cansancio acumulado de las giras y el apoyo incondicional que existe detrás de bambalinas.
Nueva vida, nuevo amor, ¡nueva Loreto!
La relación entre los dos empezó a llamar la atención públicamente a finales de 2025, cuando fueron vistos juntos en la Ciudad de México. A partir de ahí, sus apariciones se hicieron cada vez más frecuentes, sobre todo durante los conciertos del argentino. El momento que terminó de encender las redes llegó en Buenos Aires: durante una presentación, ambos protagonizaron un instante romántico sobre el escenario al darse un beso frente a todo el público. El tipo de escena que no deja lugar a dudas ni a especulaciones.
Después de eso, las fotos no pararon. Las redes se llenaron de imágenes de la pareja disfrutando juntos de la playa, mientras Paco hacía referencias públicas a Loreto que confirmaban lo que ya era un secreto a voces. Y ahora, la propia actriz habla sin tapujos de lo feliz que se encuentra, sin necesidad de rodeos ni medias palabras.
Lo que hace especialmente interesante esta historia es el contexto en el que llegó. Paco entró en la vida de Loreto justo cuando ella estaba apostando fuerte por sí misma. Tras cumplir 22 años, la actriz dio uno de los pasos más significativos de su vida adulta: mudarse sola por primera vez a Los Ángeles, lejos de todo lo conocido, en busca de mayor independencia y de nuevas metas profesionales. No es poca cosa. Instalarse en una ciudad nueva, sin red de seguridad inmediata, exige una valentía que no siempre se ve desde afuera.
Quizás por eso la combinación tiene tanto sentido: alguien que admira la disciplina y la dedicación de su pareja, y que al mismo tiempo está construyendo la suya propia. Dos personas apostando fuerte por sus respectivas carreras, compartiéndose el camino. No suena mal para una relación que comenzó con alguien cayéndose del escenario. ¿Será que si un chico se cae a tus pies, hay que darle una oportunidad?
